SEMANA CONTRANATURA

Por la celebración del aniversario del Círculo de Investigación Jurídica y Estudios Interdisciplinarios (CIJEI)CONTRANATURA se ha elegido la última semana de mayo para "celebrar" la SEMANA CONTRANATURA con una serie de eventos jurídico-culturales.

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El verdHUGO y el peDANTE

En un insondable tiempo, Verdugo y Pedante, fueron entrañables amigos, platicaban amenamente, compartían sonrisas, se saludaban cortésmente, incluso vadeaban el desánimo con cándidas palmadas en sus sendas espaldas.

Ambos impartían la misma cátedra en una prestigiosa universidad que no guarda ni la sombra de lo que antaño fué, cuando, de ellos, uno aún no tenia el cabello nevado y el otro todavía no tenia ojos de alcohólico.

Recónditos motivos, tan insólitos como ellos mismos, nos han hecho testigos de un vergonzoso espectáculo. La amistad se perdió, se contagiaron de corrupción, a uno la envidia le anulo la inteligencia, el otro perdió el sentido de la ética y el buen proceder.

La sencillez de la mocedad feneció. Ambos, adultos, se especializaron en materias distintas, les fue bien, tuvieron éxito, y hoy son decanos, el uno de una infecunda facultad y el otro, de un morboso colegio profesional

Los alumnos son victimas del desquite, de las congojas y resentimientos de ambos.

Verdugo es un cabron que se desquita con los alumnos por la impotencia de no poder resolver su envidia.

Pedante es un cobarde que desata la cólera de su frustración con sus alumnos, perjudicándoles en sus calificaciones y/o desaprobandolos.
Verdugo ha convertido el Club del Colegio en su mina de oro, una guarida de perdición con jornadas parranderas, que resulta un rentable negocio, y que Pedante denuncia a los alumnos.

Pedante también tiene su mina de oro y se llama FLOGEA, para ociosos, ¿Qué tiene de malo ser flojo?, (no lo entiendo) pero, Pedante se avergüenza, gana más que el Presidente de la República, más que Verdugo, quien también lo denuncia ante los alumnos.

Verdugo se olvida de las palmaditas en la espalda de la
entrañable amistad y por venenosa envidia quiere cortarle la cabeza a Pedante.
Pedante es más inteligente y sagaz, se burla con un aire de
soberbia, sabe que la mayoría de los alumnos son egocéntricos como él, que
olvidarán el problema y no pasará nada.

Verdugo mal-trata a los alumnos y nadie se queja.
Los alumnos se enteran de las irregularidades del FLOGEA y se quejan.

Hacen una huelga, convocan gente, simulan indignación; Verdugo esta contento, obligan a Pedante a tomar un acuerdo engañoso.

Pedante se burla de toda una facultad, porque no firma ni afirma nada, las palabras se van al aire, los alumnos parecen de cualquier carrera, menos de Derecho. Se pierde un día de clases, pero sobre todo la dignidad de todo un alumnado (al cual también pertenezco).

Verdugo da ínfulas y se cree el mejor especialista en su materia.
Pedante se proclama el mejor administrativista de Latinoamérica.

Verdugo y Pedante no asisten a clases, tan igual como el que escribe.

Pedante se junta con las compañeras mas guapas, y de buen apellido, las hace responsables de su curso, les pone buena nota y las engríe con su trato.

Verdugo es antipático y casi todos lo detestan.

Ambos se mandan mensajes enconados a modo de indirectas, el odio es tan “dantesco” como el FLOGEA, y tan bochornoso como las parranditas del Club del Abogado.

Y no hay duda, la crisis impera, la facultad esta muy desprestigiada pero a nadie le importa, los diarios y las radiodifusoras hacen escarnio de la facultad.

Le importa menos a Pedante, que imagino, debe estar encerrado en su oficina vestido con su terno oscuro de tenues rayas claras, con una clara y límpida camisa y su rozagante corbata etérea bien puesta, concentrado en sus estrategias para ganar más dinero, y seguirse burlando, con desparpajo , de los alumnos (si algún alumno le hace huelga seguramente lo jalará)

En tanto, Verdugo debe estar entronado en su sillón, con su “look” de mafioso, saco oscuro, camisa clara con cuello abierto y sin corbata, con pantalón sin detalles de color heterogéneo al saco, bebiendo Whisky de primera y afilando la hoja de su guillotina, (Si no cae la cabeza del pedante algún alumno caerá).

Y no puedo negarlo, me intriga mi carácter pusilánime. Quizás mañana los vidrios del franelógrafo aparezcan rotos, y me hechen la culpa.
Quizás un Verdugo me mande a amenazar y apunte mi cabeza, tal vez un Pedante me expulse de la universidad... lo cual me haría muy feliz.
_______________________________________________________________TESLA
____________________________________________Integrante de Cijei Contranatura
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TU QUIERES UN 20, YO NO

“La educación nacional es una estafa”.
León Trahtemberg.


Cada quien defiende lo suyo (aquí nos preparamos para ello), yo defiendo mi impresentable libreta de calificaciones, y ¿por qué no?, también cada uno de mis verde-esperanzadores recibos de aplazados. Guardo admiración por aquellos que los compran al por mayor, con puntualidad y sigilo, demostrando su encomiable sagacidad, su insospechada inteligencia para aprobar cada curso y evitar formar parte de la estafa que consiste en asistir a la cátedra de algún profesor hostil y aburrido de nuestra morbosa y alicaída, académicamente, universidad.

¿Importa tener alta notas?, sólo para prejuiciosos. A Juan Carlos Valdivia, atildado catedrático, no le importaba las bajas calificaciones que su hijo le pudiera traer, lo que si lo desesperaría y en demasía, es que su vástago no tenga el hábito de lectura.

Gabriel García Márquez en su vida sólo una vez alcanzo notas altísimas, no por su gusto a la escuela, sino a su profesora de primaria, Rosa Fergusson, luego de este “amor platónico”, no volvió a destacar académicamente.

Es una mezquindad descalificar intelectualmente a una persona por sus bajas notas o cursos reprobados, Jaime Bayly, quien manifiesta no haber nacido para la universidad y que le haría feliz que sus hijas no ingresen a alguna, ingreso a la más prestigiosa del Perú (PUCP), a la carrera de Derecho; reprobó tres veces el curso de Lógica, lo cual motivo su expulsión inmediata. Escritor de nombradía (Herralde 1997 - Premio Planeta 2007), y uno de los mejores entrevistadores de Latinoamérica. No acabo Derecho, no estudio Literatura ni Periodismo en ninguna Universidad.

Demostrando que la Universidad no es el derrotero de la Ilustración, William Shakespeare, solo tuvo educación básica, lo mismo que Santo Tomás a quien le negaron el ingreso a la Universidad de Paris.

Alberto Hidalgo, propuesto al Premio Nóbel en dos oportunidades, (1957 y 1967), a lo 16 años, ingreso a la carrera de Medicina de la Unsa, pero no bien asiste a las primera clases se decepciona y renuncia a seguir asistiendo.

José Carlos Mariátegui, analfabeto en su adolescencia, tuvo una conducta antiacadémica, él mismo llego a sostener que su formación intelectual, se hubiese perdido en una universidad.

Es una necedad creer que por el hecho de sacar buenas notas en determinada materia, se es bueno en ello. No necesariamente es buen abogado aquel que saca buenas notas en las materias de Derecho. Nietzsche, es un buen ejemplo, ya que saco las notas más altas en religión Cristiana, sabia mejor que nadie la Biblia y la Doctrina de la Iglesia, sin embargo estuvo lejísimos de ser un buen cristiano.

Jhon Nash, Premio Nóbel de Economía 1994, en su infancia no destaco como estudiante, aprendiendo más de su madre que en la escuela, no asistía a clases de su Universidad (Princeton), no le gustaba aprender matemáticas de segunda mano, ni leía libros, afirmaba que el hecho de asistir a clases aturdía y anulaba la creatividad, lo cuál molestaba a Albert Einstein y Von Neumann (sus profesores), Jhon Nash destaco por su auto-didactismo. Inspiro la película “Una Mente Brillante”, ganadora de 4 Oscar, incluida mejor película.

Albert Einstein y Truman Capote, ambos genios universales, cuando niños a sus
sendos padres, les recomendaron mandarlos a escuelas especiales o para
retrasados mentales.


El niño Albert a la edad de nueve años, no podía articular bien una sola frase, y sus calificaciones eran bajísimas.

A Truman Capote, a los doce años, el Director de su escuela y sus profesores, lo declararon subnormal, Truman era un chico de bajas calificaciones y de constantes riñas con sus profesores.

Al creador de la Teoría de la Relatividad y el fundador de la Novela-Reportaje (admirado por Vargas Llosa, García Márquez y Alejo Carpentier), fracasaron en su vida académica como alumnos.

Jesucristo no estuvo en escuela alguna, se mantuvo alejado de ellas. Borges decía que tenía “la mejor de las sabidurías”, Su férrea fe, su inclinación conservadora y otro tantos factores le negaron al escritor argentino ganar el Premio Nóbel (injustamente claro esta). La historia le consigna a Jesús, un perfecto dominio de la Lógica y la Ilustración pedagógica y esta comprobado que no cometió una sola falacia en todo su discurso evangelizador.

No cabe duda de un prejuicio lamentable el hecho de creer que uno es bueno por sus altas notas, peor aún, desdeñar y tratar despectivamente al que las tiene bajas o reprueba sus cursos.

Todo mejor si los amarillos (quintosuperioranos, zaffaronianos, buscaveintes, franeleros) lo entendiesen, nos harían la vida, a muchos, más agradable. Si ellos quieren su 20, me parece genial (no de genios), aunque sea fruto de una estafa, se creen los mejores (se engañan), como diría Hildebrandt, estos chicos (compañeros míos) están en la nave de los “alucinados”.




Abraham Follano.
Articulero Contranatura.


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