lunes, 6 de abril de 2009

¡EROTISMO!

Por: Jorge Luis Ardiles
Integrante de Contranatura
Muchos confunden erotismo con pornografía. El otro día mientras conversaba con una amiga, ella me pregunto si me gustaba la literatura, le respondí que sí; en especial la literatura erótica, se lo dije de una manera espontánea, porque en realidad es algo que disfruto leer. Noté que mi respuesta le causo un poco de estupor, se puso algo alarmada, como si le estuviera hablando de algo maligno, o algo prohibido. Luego me hizo otra pregunta, pero de una manera peyorativa, -y porqué lees eso- ; pues en realidad yo no esperaba ese cambio de actitud por parte de una persona, que incluso ha leído más que yo durante su vida de estudiante. Sin duda los prejuicios y tabúes siguen vivos en muchas mentes de nuestra sociedad. Pues sólo una mente prejuiciosa puede entender el término erotismo de una manera tan errónea.

Hay muchas obras literarias que se refieren al placer sexual. Estas obras para ser llamadas literatura erótica han tenido que alcanzar un determinado coeficiente estético, sin embargo, la pornografía se queda por debajo de ese coeficiente estético; por eso no es considerado arte. Para Mario Vargas Llosa, lo erótico consiste en dotar al acto sexual de un decorado, de una teatralidad para, sin escamotear el placer y el sexo, añadirle una dimensión artística, esto quiere decir que el erotismo es un enriquecimiento del acto sexual y de todo lo que le rodea gracias a la cultura y a la forma estética que le dan los artistas. Hay artistas que tildan a la pornografía como el intento de ensuciar el erotismo. Oscar Wilde decía que la pornografía es el erotismo de los demás. Para Alexandrian, la pornografía es la descripción pura y simple de los placeres carnales; el erotismo es la misma descripción revalorizada, en función de una idea del amor o de la vida social.

Muchas obras literarias con contenido erótico han sido duramente criticadas en el tiempo. Claro ejemplo tenemos al amante de Lady Chatterley (1928), de David Lawrence, quién reclamaba una libertad y naturalidad al sexo, porque estaban reñidos con los prejuicios religiosos y sociales de su época. Su obra estuvo prohibida hasta el año de 1960 como obsceno y pornográfico. La Historia Del Ojo, de Georges Bataille, obra con gran audacia en realidad; también fue duramente criticada. La Vida Sexual de Catherine Millet es otra obra que, sin ser erótica a sido criticada como obscena, siendo en realidad una obra interesante, pues es una autopsia de la vida intima de la autora, en su obra ella cuenta con total desenvoltura la historia de una sexualidad desenfrenada; siendo sorprendente la frialdad con que ella expone esa experiencia.

El apogeo de la literatura erótica fue en el siglo XVIII. En ese siglo se dieron los grandes libros eróticos, estos libros acarrearon muchas críticas, cosa que hoy se ha perdido. Los textos eróticos de la actualidad ya no tienen que cargar con ese peso llamado crítica o ser censurados como antes. Escribir literatura erótica en esos tiempos era algo así como un acto de rebeldía o un desafío a lo establecido, al poder o a la iglesia. Pero esto no quiere decir que la literatura erótica que se escribía, era una exaltación al placer sexual, sino, es una mezcla de lo sexual con lo intelectual y lo artístico. Lo que exigían estos autores con sus obras, era exactamente, un mundo mejor, más libre, más autentico y menos hipócrita. El erotismo fue entonces un medio para liberarse de las iglesias, o sea, de los prejuicios y tabúes.

Para Mario Vargas Llosa, la tradición erótica, presupone un elevado nivel de civilización; eso es cierto, porque como podría vivir el erotismo en las culturas muy represivas y reprimidas, el erotismo no se da, ni es de las sociedades primitivas; pues se requiere una evolución en la persona misma y conciencia de la libertad que tenemos como humanos, si esto no es así, entonces el efecto escandaloso nunca desaparecerá de nuestras mentes.

Hoy, muchos escritores afirman que el erotismo ya no es tomado en el peor sentido de la palabra. Yo creo que aún persisten esos juicios sin conocimiento, ni fundamentos; y no solo con el termino erotismo, sino con muchos otros términos, quizá no con la misma intensidad con que se dio en los siglos pasados. Por ejemplo la palabra “Contranatura” (palabra con varias significaciones), nombre del grupo de estudios, que integro, causo cierto escándalo en nuestra facultad, tanto ha alumnos como docentes. Como olvidar la expresión de asombro de una docente X, cuando le respondimos que el nombre de nuestro grupo es contranatura, al instante lo tildo de obsceno; y ¿Por qué? De hecho que la docente tomo el nombre, en el peor sentido de la palabra, de seguro el sexual.

4 comentarios:

Anonymous dijo...

Ardiles, como siempre no teniendo otro tema que la sexualidad. Buena Johon Lennon de pueblo joven. Saludos hermanito, nos vemos.

8 de abril de 2009 a las 19:51
Anonymous dijo...

BUENO, EN REALIDAD NADA ES MALO, SI ESTO TIENE FINES ARTISTICOS.

1 de mayo de 2009 a las 11:51
Anonymous dijo...

ES LA SEGUNDA VEZ QUE LO LEO...Y ME QUEDO CON UNA DUDA Y CON UNA CERTEZA... LA DUDA YA SE LA DIJE A ARDILES PERO LA CERTEZA ES MAS COMERCIAL Y TAMBIEN OBVIA...NO EXISTE ARTE SIN LIBERTAD...ASI COMO PARA MORIR HACE FALTA HABER NACIDO...PARA ESCRIBIR ES MAS QUE NECESARIO SER LIBRE... (K.C.)

1 de mayo de 2009 a las 12:30
Anonymous dijo...

La lecturas me parecen un poco forzados. podrian ser un poco mas naturales...

11 de octubre de 2009 a las 20:12

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